El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común, y en algunos casos puede provocar verrugas o condilomas genitales, o evolucionar hacia cáncer de cuello uterino.
Como ginecóloga, puedo ayudarte a detectarlo a tiempo, valorar lesiones y ofrecer un tratamiento médico adecuado para proteger tu salud.
El virus del papiloma humano se transmite principalmente por contacto sexual, incluso sin penetración.
Existen más de 100 tipos, algunos de ellos de alto riesgo, es decir, con potencial para provocar cambios en las células del cuello del útero.
En la mayoría de los casos, el VPH no presenta síntomas visibles y solo se detecta mediante pruebas médicas.
En otros casos puede causar:
Sí. Algunos tipos de VPH pueden generar lesiones precancerosas en el cuello uterino, y si no se detectan a tiempo, pueden evolucionar hacia cáncer de cuello uterino.
También se ha asociado con otros tipos de cáncer genital y orofaríngeo.
En consulta realizo un abordaje integral, que puede incluir:
El tratamiento del VPH dependerá del tipo de lesión, su localización, tu historial médico y si deseas conservar la fertilidad.
En consulta realizo una valoración completa y propongo la mejor opción según cada caso.
Las verrugas o condilomas genitales externos pueden eliminarse mediante distintas técnicas ambulatorias. Estas no eliminan el virus, pero controlan sus manifestaciones clínicas.
Es un tratamiento químico que se aplica directamente sobre las verrugas o condilomas. Produce una destrucción controlada del tejido afectado y es útil en lesiones pequeñas o localizadas. Generalmente no requiere anestesia y puede realizarse en consultorio.
Se utiliza una corriente eléctrica para eliminar las verrugas o condilomas mediante calor. Es eficaz en lesiones más grandes o resistentes. Requiere anestesia local y puede dejar una pequeña cicatriz.
Es un tratamiento de alta precisión que vaporiza el tejido lesionado. Se utiliza especialmente cuando hay verrugas genitales múltiples o recurrencias. Ofrece buena cicatrización y es ideal en zonas sensibles
Es un procedimiento basado en microcorrientes controladas que eliminan condilomas sin dañar el tejido sano. Es una opción bien tolerada y de rápida recuperación, especialmente útil en lesiones superficiales o recurrentes.
Cuando el VPH afecta las células del cuello uterino, es necesario un tratamiento más específico. El objetivo es eliminar las células alteradas y prevenir la progresión hacia cáncer.
● Conización: extracción en forma de cono del área afectada del cuello
● Vaporización con láser: elimina capas superficiales del tejido cervical
● Electrocirugía de asa (LEEP): remueve la zona alterada con precisión
● Seguimiento con colposcopia y citología: para valorar evolución y evitar recurrencias
Los VPH se dividen en:
Suelen causar verrugas o condilomas y no provocan cáncer
Pueden alterar las células del cuello uterino y derivar en cáncer si no se tratan
Recibir un diagnóstico de VPH no debe generar alarma. Muchas infecciones se resuelven solas con ayuda del sistema inmunitario.
Las principales formas de prevención son:
El virus no tiene cura como tal, pero en la mayoría de los casos el cuerpo lo elimina de forma natural. Lo importante es detectar y tratar las lesiones o verrugas que pueda generar.
Sí, aunque es importante hacerlo con protección y con información médica adecuada e idealmente tratarlas antes de reactivar tu vida sexual con la intención de detener el contagio. Puedo orientarte sobre el momento y las precauciones necesarias.
Sí. El VPH no impide el embarazo, pero si hay lesiones en el cuello uterino, es necesario tratarlas antes. Y junto a tu médico definir la mejor vía de resolución del embarazo.
Estoy aquí para orientarte con confianza, información y atención médica personalizada.
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